Ingeniero de software, llevo más de diez años diseñando y desarrollando en contextos muy distintos: sistemas de empresa, productos para clientes, proyectos lanzados desde cero. Arquitectura, backend, frontend, nube, infraestructura e inteligencia artificial aplicada.
En paralelo, ayudo a particulares y a pequeñas empresas de mi zona con necesidades mucho más concretas: una web que crear, un ordenador que no arranca, unas fotos perdidas que recuperar. Es el mismo oficio con otras palabras, y me importa igual.
No he llegado aquí por casualidad. Mi abuela se interesó por la informática en una época en la que casi nadie lo hacía, y en la que nada empujaba a una mujer de su generación a hacerlo. Me inició desde muy pequeño, y ya nunca me abandonó. El informático de la familia, en mi casa, era ella antes que yo.